La pureza que canta
rebelada en sus labios,
satisface mi espíritu.
Ella es la virtud que acaricia…
…, la inocencia encarnada
en su exquisito cuerpo .
Tiene ojos virginales
que mucho embelesan,
cuando mira con ternura.
Sus manos blancas
guardan caricias eternales
para mi frente mustia.
Ella es una emanación divida
que tanto apasiona mi alma
siempre enamorada.
Amo su candidez temprana,
su boca dulce y provocadora,
amo en silencio su ser.
Bien sabe que yo la adoro
y a ella le encanta
que yo la adore.
Guarda en secreto mi devoción
cual diosa amada
sobre su altar.
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